
El 21 de junio, Cuba celebra el Día del Trabajador Forestal, también llamado aquí Día del Árbol, que adquiere mayor dimensión hoy como parte de una gestión multisectorial y comunitaria que se integra con nuevos retos a la estrategia cubana para hacer frente al cambio climático.
El trabajador forestal es aquel que realiza labores directas de roce, plantación, poda, raleo, corta, asereno, madero, cuidado y explotación de bosques, bajo las órdenes del dueño del predio, obra o faena, o de su contratista o subcontratista. El trabajador forestal cumple con una jornada de trabajo definida según estación del año y características climáticas de la zona y tiene por ello derecho a una remuneración convenida y determinada.
